Hoy es el día mundial de los refugiados.

El domingo atracaban en el puerto de Valencia los barcos que traían a España a los 630 migrantes recogidos del mar en su huída del continente africano. Hombres, mujeres y niños para los que el mar es la única vía de escape.
En palabras de la poeta Warsan Shire “tienes que entender que nadie mete a sus hijos en un barco a no ser que el agua sea mas segura que la tierra”.

Y en España comenzaba la polémica de salón, en la que algunos medios de comunicación y políticos se hacían eco de los miedos desinformados del ciudadano medio, en lugar de celebrar que, por fin, nos arremangamos para ayudar a aquellos que viven una crisis humanitaria.

Ayer nos acostábamos con la noticia, sin duda escalofriante, del abandono de EEUU del Consejo de Derechos de la ONU mientras aplican la decisión de la administración de Trump de separar a las familias inmigrantes, a los niños de sus padres, cuando cruzan sus fronteras.

Y los niños de aquí probablemente se preguntan qué está pasado.

Tropecé casi por casualidad con El viaje de Francesca Sanna mientras documentaba mi trabajo de final de máster. Un relato en primera persona en el que un niño nos cuenta cómo cambia su vida al estallar la guerra y el viaje que emprende, junto a su familia, para buscar un nuevo hogar.

Habla de esperanzas, sueños, esfuerzo y miedo, mucho miedo, dibujado sobretodo en los ojos de la madre. Sus colores vivos contrastan con las sombras, y complementan un texto sencillo e ingenuo, como la voz de su protagonista, contando aquello que no se oye pero si se siente.

El viaje es una historia de refugiados y esperanza, con unas ilustraciones maravillosas que merece tener un hueco en nuestras estanterías y ser la herramienta para explicar, sin palabras, que sienten aquellos que huyen para volver a empezar.

Título – El viaje

Autora – Francesca Sanna

Editorial – Pequeña impedimenta

Año – 2015