Me gustan mucho las agendas. Todos los cursos académicos elijo con cuidado cuál voy a utilizar y la actualizo, la consulto y la llevo a todas partes para planificar mi vida, y mi año. Anoto citas médicas, fechas importantes e incluso la lista de la compra a veces.
La de este año es una agenda con citas literarias de literatura fantástica, dibujos inspirados en Harry Potter, Matilda, Peter Pan, El señor de los anillos y fechas especiales y conmemorativas.

Mi agenda dice que hoy es el “Día internacional de la niña” y siempre me ha llamado mucho la celebración de estos días.

¿Por qué existen los días internacionales? Hago una búsqueda rápida en internet y la respuesta de la Organización de las Naciones Unidas es bastante sencilla:  Sensibilizar, concienciar, llamar la atención, señalar que existe un problema sin resolver, un asunto importante y pendiente en las sociedades para que, a través de esa sensibilización, los gobiernos y los estados actúen y tomen medidas o para que los ciudadanos así lo exijan a sus representantes.”

Según esta misma organización, mil millones de jóvenes entrarán en el mercado laboral en los próximos 10 años y de ellos, 600 millones son niñas adolescentes. La gran mayoría de ellas viven en países en vías de desarrollo y no tienen acceso a la educación secundaria, aunque en dos tercios de dichos países ya se haya logrado la equidad de género en el acceso a la educación primaria.
Estas niñas de hoy, las mujeres del mañana, en la mayoría de casos no tendrán acceso a un trabajo cualificado y en muchos de esos casos cobrarán sueldos bajos si es que llegan a tener un salario y correrán peligro de ser explotadas laboralmente.
Todo esto si nos centramos exclusivamente en el ámbito educativo y laboral, que muchas abandonan para hacerse cargo de sus familias, y a nadie le resulta ajeno que hoy en día, en muchos de estos países, todavía se realizan ablaciones, y que muchas de estas niñas son obligadas a casarse muy jóvenes e incluso con personas que no han elegido.

A veces escuchamos preguntas como: “¿Y el día del hombre para cuando?”, especialmente alrededor del 8 de marzo (Día internacional de la mujer) o afirmaciones que, si te paras a analizarlas son incluso peores, tales como “en mi casa todos los días son el día de mi mujer, vive como una reina”.
Cuando se suceden estas frases en conversaciones cotidianas es un claro síntoma de que a nuestra sociedad le falta educación y sensibilización respecto a muchos temas, y que el papel de la niña y la mujer en la sociedad precisa de mucho trabajo, mucha lectura y mucha educación.

Ojalá no existiesen los días internacionales, de nada, ni del hombre, ni de la mujer, ni de la niña, ni de la infancia, sobre todo estos dos últimos. Ojalá no hiciese falta concienciar respecto al papel de las niñas como género diferenciado de los niños y ojalá el rosa sólo fuese un color más de la paleta y no un símbolo que marca diferencias, como entre los elefantes de Rosa caramelo. Una manada de elefantes que alimenta a sus elefantitas de peonías y anémonas, no por sus especiales valores nutritivos, sino por el color rosa que tinta sus pieles y las hace tan especiales a los ojos de sus padres y sobre todo tan atractivas para casarse cuando sean mayores.

¿Y que opinan las elefantas de ir vestidas de rosa, todo el día comiendo flores poco apetecibles y encerradas en un cercado para estar bien cuidadas y hermosas?. ¿Es posible que la felicidad se parezca a revolcarse en el barro, dormir la siesta bajo los árboles y jugar con el agua como hacen sus hermanos y primos? , ¿y que haces si, a pesar de seguir todas las instrucciones tu piel sigue sin volverse de color rosa caramelo? A veces solo hace falta dar un paso adelante y predicar con el ejemplo para formar una rebelión,  incluso cuando se hace sin buscarlo,bien lo sabe Margarita, la protagonista de la historia.

La primera vez que mis libreros de referencia me recomendaron este clásico de Adela Turín recuerdo que pensé “qué antiguo” pero tras varias relecturas puedo afirmar sin lugar a dudas que es una historia de rabiosa actualidad, a pesar de haber sido escrito hace más de 30 años. Y es algo muy triste si nos paramos a pensarlo, casi tan triste como que en pleno siglo XXI siga existiendo la necesidad de que existan días internacionales para las mujeres y niñas, como claro distintivo de que aún hay pasos que dar en pro de la igualdad en el mundo.

Sea este mi pequeño granito de arena alzando la voz para concienciar sobre la necesidad de igualdad, aunque ya casi se nos esté acabando este 11 de octubre de 2018, ojala que este libro deje pronto de estar vigente y sea solo el recuerdo de una época en la que todavía existía el día internacional de las niñas, porque entonces hacía falta. Ojalá sea pronto. Ojalá.

Título – Rosa Caramelo

Autora – Adela Turín

Editorial – Kalandraka

Año – 2013