Llevo todo el día haciendo balance mental de lo que ha sido el 2019.

En enero escribí “Buenos propósitos de año nuevo” una especie de propósito general para el año a modo de declaración de intenciones y hoy lo he releído con la esperanza de haber cumplido algo de lo establecido. Estoy satisfecha.
Puedo decir, con orgullo, que he rozado el notable.

Cierro el año con la certeza de que he intentado ser fiel a mis ideales y al menos algo de lo propuesto se ha cumplido.
Y al repasar este año puedo hacer un pequeño resumen:

He leído 54 libros según Goodreads, 11 menos de los que me había propuesto y que conforman un total de 12.297 páginas.

No está mal.

Aunque siendo sincera he leído menos de lo que me habría gustado, arrastrada por la vorágine del cansancio diario y la oferta de series de los canales de pago a los que estoy suscrita. Si bien al menos una de esas series me ha llevado a empezar una nueva saga de libros.
Voy a ir estableciendo, como mínimo, el mismo objetivo de lectura que no he podido cumplir, con el firme propósito de cumplirlo esta vez.

Me he apuntado al gimnasio, tarde, ya era octubre, pero he ido y sigo yendo.

He empezado a ir en bici a diario. He reducido mi consumo de deshechos. He comido más sano, he cocinado más y he comprado menos cosas que no necesito.

He escrito, con esta, 21 entradas en el blog.

14 sobre libros infantiles, 2 sobre cuentos cortos, 3 sobre novelas, 1 sobre manuales y 1 sobre cómic.

Todas sobre libros que he leído, disfrutado y que recomiendo.

He regalado libros, muchos, algunos incluso sobre la marcha, algunos que no había comprado con la intención de regalar sino para consumo propio y bastantes que sé que han gustado.

No he reducido la pila de libros que acumulo en mi mesita de noche pendientes de leer. Y esta es una de las situaciones que más orgullosa me hacen sentir, porque significa que sigo despierta, sigo interesada y seguiré leyendo a partir de mañana.

Me hubiese gustado que en este 2019 el blog hubiese tenido mayor proyección, claro, que llegase a más gente para guiarles hacia el camino de la lectura, el amor por los libros y la certeza de que hay una historia para cada persona, situación y momento, pero no puedo dejar de reseñar que he tenido 1.180 usuarios que visitan estás páginas.

A todos vosotros gracias.

He amado, reído, llorado, me he enfadado, he tenido momentos memorables, pérdidas y recuperaciones. Como cada año que termina he dejado a gente por el camino y he recuperado a otra. He viajado, he vuelto a casa, he aprendido a diario, me he puesto enferma y me he recuperado.

He visto a gente a la que quiero sufrir, pasar por situaciones difíciles y salir de ellas. Me he sentido orgullosa de mí misma y de los que me rodean. He visto nacer a algunos y marcharse a otros, y por suerte los que se han marchado han sido los menos, aunque eso no lo hace más fácil.

Pero lo que creo que es más importante de todo es que he crecido como persona, como mujer, como madre, y espero que, como escritora, y que he aprendido de cada paso, de cada tropezón, de cada lágrima y de cada instante.

Y sobre todo que para 2020…

¡Shhh! Tenemos un plan

Un plan que, como el libro, espero sea una lectura circular. Una lectura de aprendizaje (o no) de los errores, un plan que enganche de la primera a la última página, un plan sencillo en el que nada puede fallar, ¿verdad?

Cierro el año recomendando que este libro sea vuestra primera lectura del nuevo año que entra.

Sencillo, inocente e imprescindible y que os arrancará, seguro, al menos una carcajada. Un libro álbum para los más pequeños, uno de esos que sabéis que me encantan porque terminan contándonoslo ellos a nosotros, repitiendo las frases en el momento adecuado, compartiendo la lectura como un juego.

¡Shhh!

Que el 2020 os traiga a todos un plan.

Título – ¡Shhh! Tenemos un plan

Autor – Chris Haughton

Editorial – NubeOcho

Año – 2015