Hoy hace exactamente 24 días que el pequeño de la casa y yo quedamos confinados por el estado de alarma.
Él, por el cierre de colegios, y yo enviada al teletrabajo. Solamente padre continúa acudiendo a trabajar algunos días.

En estos 24 días yo he salido un par de días a comprar, mientras que él ha visto la vida pasar desde nuestro mini balcón y ha salido a aplaudir, con entusiasmo los primeros días, más por inercia últimamente.

Hemos pasado por todas las fases anímicas posibles en este hogar, hemos pasado días tristes y alegres, días en los que no nos podíamos aguantar las ganas de salir, días en los que no tenemos ganas de hacer nada, días de limpieza de casa a fondo, días de inventar mil y una actividades, días de sólo ver la televisión…

Pero no hemos pasado ni un solo día sin leer.

En esta casa se lee todos los días un poco. En familia y de manera individual.

Seguir leyendo