Hay días en que la actualidad me quema la retina y los dedos.

Temas que saltan a la palestra de la información, me dejan el alma un poco mas negra si cabe y se refugian en el cerebro acechando cuando paso los ojos por la estantería de los libros infantiles.

A nadie le es ajeno, en mayor o menor medida, que hay un movimiento generalizado que discute sobre la protección de la mujer,  un tema polémico que se juzga en primeras planas, en la calle, en todas las conversaciones. Todos sabemos de qué estamos hablando cuando escuchamos “no es no” o “me too”.

Es una realidad. Una realidad que duele.

Si quisiésemos podríamos simplificar todas estas noticias acercándolas al imaginario infantil que prácticamente todos compartimos y llamaríamos a sus personajes principales Caperucita y El Lobo. Y de pronto a todos nos suena el cuento.

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