Hoy es el día mundial de los refugiados.

El domingo atracaban en el puerto de Valencia los barcos que traían a España a los 630 migrantes recogidos del mar en su huída del continente africano. Hombres, mujeres y niños para los que el mar es la única vía de escape.
En palabras de la poeta Warsan Shire “tienes que entender que nadie mete a sus hijos en un barco a no ser que el agua sea mas segura que la tierra”.

Y en España comenzaba la polémica de salón, en la que algunos medios de comunicación y políticos se hacían eco de los miedos desinformados del ciudadano medio, en lugar de celebrar que, por fin, nos arremangamos para ayudar a aquellos que viven una crisis humanitaria.

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