Hace no demasiado comentaba con un amigo la importancia de la lectura simplemente por el placer de leer y por tanto mi cabezonería a la hora de defender cualquier libro siempre y cuando consiga que la gente lea.
Me fascina las muchas veces que he tenido que hacer este alegato ante padres que me pedían literatura de calidad para sus hijos de 9 años en lugar de esa “basura literaria” que les estaba recomendando.

Esa “basura literaria” se convirtió en un record de ventas y sigue, a día de hoy, enganchando lectores de todas las edades en todo el mundo. Esa “basura literaria” era Harry Potter y la piedra filosofal.
Y para mi su mérito sigue residiendo en que enganchó a la lectura a miles de niños y jóvenes que no leían, y los convirtió de nuevo en lectores que, más adelante, han ido derivando su gusto hacia otros géneros y otros autores dentro del proceso natural de crecer y encontrarse a si mismos.

Seguir leyendo